Liverpool FC vs FC Porto
Ligas

Iker, no le debes nada a la Champions, ni al futbol.

Con la eliminación del Porto, probablemente sea la última vez que veamos a Iker Casillas jugando la Copa de Europa.

Por: Soy Fútbol

Liverpool FC vs FC Porto(EFE, EPA, Copyright (c) 1998 Hewlett-Packard Company)

Liverpool FC vs FC Porto | EFE, EPA, Copyright (c) 1998 Hewlett-Packard Company

El Liverpool goleó en la ida de los octavos de final al Porto 5-0 en el Do Dragao. Sin Iker en el arco, su suplente recibió una manita de Salah y compañía, quienes desde ese momento sentenciaron la llave. Tal vez por eso  Sérgio Conceição, entrenador del club portugués, decidió alinear a Iker y no a José Sá, jugador que desde hace varios meses le arrebató la titularidad al español.

Los años no pasaron en vano para Iker, debutó en el 1999 en el club de sus amores, le entregó su vida y el Madrid le regresó la gloria. Levantó 3 orejonas y disputó 171 partidos de Europa, récord. 

Pero, fuera de los récords, fuera de los títulos, Casillas no le debe nada a la champions, ni al futbol en general. Le entregó su vida desde el inicio de su carrera cuando en el colegio le avisaban que tenía que irse corriendo a casa porque el Madrid lo necesitaba, dejaba todo. Exámenes, tareas, amigos, familia... Absolutamente todo para comenzar a forjarse una historia en el Madrid. 

19 años pasaron ya desde que vistió los colores del Madrid por primera vez en una competición europea. Y estoy seguro que en este último partido que disputó con el Porto, lo vivió como el primero, con las mismas ganas, con la misma ilusión y sobre todo... Con el mismo profesionalismo.
Porque eso es Iker, un profesional. Nunca se quejó de nadie, nunca renegó ni exigió algo solo por ser Casillas, la leyenda del Real Madrid, el campeón del mundo, el jugador con más participaciones en Champions. Aceptó siempre lo que tenía en frente y daba pasos hacia delante para salir del atasco. Le pasó con Mourinho, quien declaró que su suplente era mejor. Se lesionó y llevaron a Diego López al Madrid. 

Por supuesto que Iker no estaba contento, había otro en su lugar, alguien más estaba defendiendo el arco del Bernabéu, sentía que el Madrid le estaba siendo infiel pero nunca, nunca se quejó. Tuvo que abandonar al club de sus amores y mundarse a otro país, con nuevos compañeros, nuevo idioma, nueva afición, nuevo escudo. Pero su profesionalismo estuvo por encima en cada entrenamiento, en cada partido y en cada jugada.

Hoy, con 36 años de edad, llegó el momento de despedirse de la orejona que tanto lo quiso,  probablemente sus caminos ya no se cruzarán y el día de hoy se va con un amargo adiós en Anfield pero, tranquilo. Porque no le debe nada a la Champions, ni al futbol.

Comentarios

Te puede interesar