Cruz Azul vs America - Cuartos Vuelta Clausura 2019 Liga MX - CIUDAD DE MEXICO, MEXICO - MAYO 12: Pedro Caixinha, Director Tecnico del Cruz Azul durante el juego de vuelta de los cuartos de final del Torneo Clausura 2019 de la Liga Bancomer MX en el Estadio Azteca el 12 de Mayo de 2019 en la Ciudad de Mexico, Mexico. (Foto: Mauricio Salas/JAM MEDIA)
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El pincel de Pedro Caixinha no fue suficiente para eliminar al América

Caixinha sacó el pincel y demostró que sabe asumir los errores, analizarlos, entender el porqué de los mismos y actuar en consecuencia para darle otro tinte en el juego a su equipo y quitarle a Cruz Azul ese estigma de equipo robótico, plano y predecible que juega a lo mismo

Por: José David García Gámez

Cruz Azul es irremediable en las Liguillas. A pesar de jugar bien, mejorar en la actitud y concederle poco al América en un partido que estaba pintado para liquidarlo en los contragolpes en favor de las Águilas, fue incapaz de esfumar por completo los fantasmas que lo tienen sumergido en una pesadilla sin fin, y terminó aclamando un gol al cielo del Azteca para hacer la diferencia y acabar con el esperpento histórico que han sido las fases finales para los cementeros, y con ello, consumar la limpia y desahógo interior que tanto han necesitado los de la Noria dejando fuera a su némesis.

En el fútbol, por lo general, el buen y el mal hacer de un equipo en un gran porcentaje se atribuye a la buena o mala actitud de una plantilla, con cuántas ganas corren dentro del campo y con cuánta agresividad van a las disputas. En cierta medida, es una parte importante del juego por no decir que lo básica. Pero no todo se puede reducir a eso; Cruz Azul no perdió la ida por actitud. Perdió porque fue superado por el América que reaccionó bien, tomó la pelota y fue capaz de generar oportunidades y concretarlas ante un equipo que se achicó luego de la ventaja inicial, dando como resultado el 3 - 1 final. Y para la vuelta había muchas cosas que cambiar.

Asi lo entendía Caixinha, Conciente de que la ida en el Azteca fue, luego de 15 primeros minutos iniciales donde el equipo presionó alto, recuperó en campo contrario el balón, generó ocasiones y hasta provocó dos penales - aunque no marcaron uno que terminó en la lesión Orbelín Pineda - y se pudo poner por delante en el marcador, lamentable en grandes pasajes en donde volvió a mostrar un fútbol predecible, sin varientes desde el banco y fiándolo todo a la defensa, el portugués sabía que tenía que ajitar la coctelera, proponer algo diferente y soprender a un América que ganó, apabulló y le dió la vuelta demasiado fácil luego de verse superado al comienzo y creía que el segundo encuentro era un mal necesario.

El luso modificó, incrustó a jugadores de condiciones ofensivas en el equipo inicial para la vuelta y mandó el mensaje de que iba a por todo para pasar de ronda, librarse de los fantasmas y buscar el título del fútbol mexicano con la motiviación máxima de haber eliminado a su acérrimo rival.

Caixinha sacó el pincel y demostró que sabe asumir los errores, analizarlos, entender el porqué de los mismos y actuar en consecuencia para darle otro tinte en el juego a su equipo. Cruz Azul, empotrado en esa estigma de equipo robótico, plano y predecible que juega a lo mismo a pesar de que el partido le exige otras responsabilidades, salió al campo con la determinación de cuál León que quiere devorar a su presa y superó al América en todas las facetas.

La Máquina fue superior al América. Tuvo un dominio total del partido durante 60 minutos y le sacó los colores a mas de un americanista que veía la actitud sonrojante de su equipo, que se metía a la cueva a nada más esperar y a salvaguardar la ventaja de dos goles obtenidos en el partido de ida.

La incursión del 'Cabecita' Rodríguez en el frente de ataque, y de Igor Lichnovsky como mediocampista centralle dió mucho equilibro táctico al equipo. Pudo al mismo tiempo, generar ocasiones, darle buena circulación al balón y tener amplitud por las bandas. Recorrer al Cata Domínguez como central y poner a dos laterales muy ofensivos de entrada.

Fue un equipo con permanente presión alta, jugadores bien colocados y con una defensa sólida en todo el campo que recuperar todo y ganaba los rebotes.

Los últimos 30 minutos Cruz Azul perdió fuelle. El 'Ame' pudo respirar y tener algunas oportunidades en la contra, pero nada más, un juego decepcionante y hasta cierto punto mediocre. La entrada de Oribe Peralta le dio mayor capacidad a los 'Azulcremas' para aguantar el balón y poder defender lejos de su arco. Pero aún así el Azul fue mejor. Llevó el partido a las instancias de dramatismo que quería y estuvo a un cabezazo de lograr la hazaña y de quitarse una losa pesadísima  de la espalda. 

Aún así, Cruz Azul se puede ir con la cabeza en alta. No hay nada que reprocharles. Fue mejor e hizo los méritos necesarios para avanzar. Puede estar con la conciencia tranquila. El América, doloroso a la vista. Dió una imágen lamentable y si quiere trascender en las semifinales necesitará mejorar mucho para aspirar a vencer al León, líder general del torneo.

El Cruz Azul no avanzó, se quedó en la orilla y con la sensación de que el hubiera si existe. Pero hoy Caixinha si puede estar contento. El equipo se murió de algo y demostró lo que todo el mundo le pedía cada que juegan ante el América: Sangre, garra, respeto por la camiseta y mucho corazón por la institución y así, se puede ver el futuro con una visión más clara y esperanzadora.