Catarsis blanca, el Real Madrid en busca de la reconstrucción
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Catarsis blanca, el Real Madrid en busca de la reconstrucción

El no saber gestionar el éxito, el no renovar a la plantilla en el momento exacto y el solo apostar por jóvenes con mucho futuro pero con escaso presente y nulo pasado, han debilitado al Rey de Europa

Por: José David García Gámez

La debacle del Real Madrid prácticamente en una semana tiene muchas rutas de análisis. La primera tiene que ver con una cuestión más específica y puntual. Es decir, para entender la generalidad hay que ver lo particular del problema y comprender por qué el Madrid perdió todas las competencias en un lapso de una semana. El por qué el Barcelona lo dejó fuera de combate de Liga y Copa, y sobre todo el por qué el Ajax, con una exhibición de buen juego,  posesión y muchas ocasiones, generó la peor debacle de la última década Merengue.

Contra el Barcelona está más que analizado. El Madrid fue superior en cuanto a juego, ocasiones y sensaciones en el campo. Pero en el fútbol se vive del gol y es evidente que el equipo acusó de una falta tremenda de acierto en los últimos metros, a pesar de que Benzema, que seguramente será el mayor señalado, ha sido el único que ha cumplido con las exigencias de aminorar un poco la salida de Cristiano Ronaldo.

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20 goles y 6 asistencias definen un repunte del delantero francés con respecto a otros años y en donde dejó claro que por él, no quedó. Pero también es verdad que solo ha marcado un gol en los últimos ocho partidos y esa racha es algo que un delantero del Real Madrid no se puede consentir bajo ningún concepto.

Las intenciones del Madrid eran más que claras: Pasar a la final de Copa eliminando a su máximo rival, acortar distancias en liga y llegar con el ánimo a tope a la Champions para afrontar la temporada con otra cara y comenzar la remontada.

Pero la falta de acierto y el castigo excesivo de recibir tres goles en solo dos remates del rival, terminaron por desmoralizar a un equipo que había hecho todo lo posible por ganar la eliminatoria e instalarse en la final.

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La historia en Liga fue distinta. El Barcelona fue un equipo más sólido, compacto y seguro de mismo. Dejaron de subestimar las capacidades del joven Vinicius, que fuera el mejor en Copa, y se encargaron de detener al único jugador Merengue, por increíble que parezca, que podía generar diferencias en el desequilibrio del uno contra uno.

Fuera de Copa y ya sin chances de liga, el Madrid se volvía a jugar todo a la carta de la Champions ante un equipo joven sin experiencia en estas fases pero que cuenta con futbolistas con mucho talento, que práctica un juego bastante vistoso y que no tiene la presión de buscar el título continental.

El Real Madrid perdió básicamente por dos cuestiones simples pero nada fáciles de superar cuando se identifican: desmoralización anímica y un cansancio físico y mental luego de enfrentar dos partidos sumamente exigentes bajo mucha presión y que exigen mucho desgaste como los que suele provocar el clásico y que acentúan las derrotas.

Eso no es culpa del Ajax y tampoco le quita mérito a un equipo que fue valiente, animoso y con mucha energía sobre el campo. Que presionó desde arriba la salida de balón del Madrid y que tuvo lo que le faltó en la ida y lo que el Madrid no ha tenido en prácticamente toda la temporada: pegada.

A partir de aquí, hay una serie de cosas y situaciones que se comenzaron ha ser mal desde el inicio de temporada y que el mismo Zidane, de manera muy sutil y elegante, ya había avisado en su rueda de prensa de despedida en donde afirmó que no se sentía capaz de ganar más con el equipo que tenía y que ya había sacado lo mejor de todos ellos.

A su vez, la mala elección del técnico, la planificación de la plantilla y la pésima preparación física que tuvo el equipo en la pretemporada, desnudaron todos estos errores cometidos por la directiva 'Merengue' en el pasado pero que las Champions, y la dejadez de un equipo que solo provocan los años, llegó a su punto más álgido hace un par de temporadas con el doblete de Liga y la Copa de Europa obtenida en Cardiff, terminaron por segar a la famosa cúpula madridista.

El no saber gestionar el éxito, el no renovar a la plantilla en el momento exacto y el solo apostar por jóvenes con mucho futuro pero con escaso presente y nulo pasado, han debilitado a una escuadra que se ha envejecido, que ha perdido recursos y que se ha quedado sin reacción ante la crisis futbolística que presentaron durante toda la temporada.

Santiago Solari hizo lo que pudo. Asumió como capitán de un barco que estaba prácticamente a la deriva y que trató, dentro de sus posibilidades, ir poniendo parches para que el agua no llegara hasta la sala de máquinas. Por un momento los tapó bien, pero en el momento de la verdad, la presión de la marea los tumbó y terminó por inundar el bote blanco.

Tuvo sus errores. Mismos que terminaron por mermar al plantel en el momento preciso. Su mala gestión de equipo, el no haber tenido la capacidad para recuperar el mejor nivel de algunos futbolistas vitales en el pasado como lo fueron Marcelo, Bale, Kroos, Isco y la nula confianza en Mariano (Tu segundo delantero y al que ficharon como supuesto sustituto de Cristiano Ronaldo), cuando te faltaba gol, y no tener capacidad de reacción durante los partidos, terminaron por sentenciar a un 'Indiecito' que tendrá que buscarse la vida en otro sitio.

En definitiva, no se puede caer en la barata y sencilla conclusión que afirma que el Madrid está mal porque se fue CR7. El Madrid está mal porque hizo mal, una serie de cosas que son necesarias para que todo club, mantenga un cierto nivel competitivo y los estándares de calidad no disminuyan con el paso de los años, mismas razones que ya quedaron expuestas anteriormente.

Porque con Cristiano Ronaldo en la cancha, el Real Madrid perdió un clásico en el Bernabéu cero cuatro con Messi en el banquillo y con Cristiano también el Madrid perdió hace un año, cero a tres en su casa también ante el Barcelona y con Cristiano también, el Madrid cayó en octavos en Champions ante el Lyon en su campo. En definitiva, se tendrán que analizar, gestionar y tomar muchas decisiones en consecuencia para levantar y comenzar de neuvo. Por ahora, lo que se necesita es una Catársis a fondo. 

Comienza la reconstrucción Merengue. De iniciar un nuevo proyecto deportivo. De contratar a nuevos futbolistas, rejuvenecer y limpiar a una plantilla con muchos vicios y traer a un entrenador que tenga nuevas ideas, que aporte nuevos métodos de trabajo, que aporte un estilo claro y definido y traiga un aire competitivo a unos futbolistas que tengan otra mentalidad, otros hábitos y ayuden a darle un nuevo empuje a un club que a hecho historia pero no puede vivir en el pasado.